Per la salut mental i el benestar dels infants i dels joves de les Illes Balears, i de les seves famílies.

Y EL TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA LLEGÓ PARA QUEDARSE



Pues sí, cuando Olivia estaba por cumplir 2 años se le diagnosticó Trastorno del Espectro Autista, TEA para los amigos. Y este post va sobre eso, sobre nuestra experiencia y como ha afectado esto a nuestra familia. Así que empezaremos por el principio.


Tenemos que tener claro que cada niño tiene su propio ritmo pero también que las comparaciones son odiosas pero inevitables. En nuestro caso, resulta que en casa Olivia tiene una prima con la que se lleva solo 3 meses. La niña de siempre tuvo y tiene un desarrollo correcto dentro de los standares, peso, talla y control motriz según lo que toca para su edad. Pero el momento de establecer contacto visual directo, señalar lo que quería, relacionarse con otros niños o las primeras palabras no llegaba. Al comentar esto con amigos y compañeros la respuesta siempre solía ser la misma, cada niño tiene su ritmo o, mejor todavía, la mayoría tenían algún conocido que hasta los 4 o 5 años no dijo palabra y de repente se convirtió en un loro. Pero a mi no se me iba la mosca de detrás de la oreja de que algo pasaba porque había más cosas además del habla. Hablamos con su pediatra que nos dijo que antes de los 2 años no se tomaba ningún tipo de medida pero de todas maneras le mandó una revisión de vista y oído que fueron normales

Con 20 meses la peque empezó en la guarde y siempre se quedó muy contenta pero sin mostrar el menor interés por los otros niños ni por la mayoría de las actividades que le proponían. Pasado el primer trimestre hablamos con las profesoras y resulta que opinaban lo mismo que nosotros. En este punto es donde estamos inmensamente agradecidos a Estefi y a Antonia de la escoleta Monti Sion, porque si no hubiera sido por ellas probablemente habríamos tardado mucho mas en poder ponernos manos a la obra con Olivia. La qüestión es que, por supuesto con nuestro consentimiento, concertaron para que una psicóloga de la consellería de educación la visitara en el cole y ahí fue la primera ves que alguien nos dijo que lo mas probable era que nuestra hija tuviera TEA. La nena presentaba varias señales, andar de puntillas, aletear cuando se emociona, falta de contacto visual directo y de respuesta a su nombre, ausencia total de juego simbólico, entre otras. La psicóloga en qüestión nos dijo que nos prepararía una informe de su valoración para que la niña fuera evaluada por el servicio de Atención Temprana pero nos recomendó paciencia porque como la mayoría de servicios públicos tiene listas de espera largas.

¡QUIERES DEJAR DE MOVER LAS MANOS!

Ayer estuvimos en un evento para niños.

Una niña, de unos 8-9 años aleteaba constantemente, ya me había fijado en ella durante el recorrido, muy movida, aislada del entorno, muy concentrada en cada uno de los stand en los que coincidimos, no vi ni una vez que mirase a los ojos, y daba saltitos durante las esperas.

En mi cabeza ya vi rasgos diagnósticos.
De hecho imaginé que probablemente tuviese trastorno del espectro autista.

De camino a otro stand estaban madre e hija paradas, la madre muy enfadada.
Pude escuchar como la reñía,
-Quieres dejar de mover así las manos? Pareces tonta, compórtate como una niña normal si no quieres terminar en el manicomio.

Se me saltaron las lágrimas.
Las niñas normales no aletean?
No parecen tontas?
No tienen rasgos que desde mi desconocimiento podrían ser perfectamente autísticos?

No, las niñas normales hacen todo eso, porque la normalidad es ser tal y como eres.